No hay ninguna fórmula “mágica” mas que cuidar lo que comemos para fortalecer nuestro sistema inmunológico y sobretodo potenciar así nuestras defensas.
Optar todo el año por una alimentación sana y equilibrada, basada en productos rico en vitaminas y minerales, es fundamental para tener una buena salud.

Os damos algunos tips para no olvidarnos y tener un Otoño de los más Saludable.

  • Sí a la fruta/verdura de temporada

No solo porque son innumerables los beneficios tanto para nosotros como para el planeta, porque el hecho de apostar por alimentos naturales, de temporada y de cultivo a poder ser local o nacional,  en un mundo cada vez más urbanizado el acceso a frutas o verduras de importación, aumenta las emisiones de CO2 que se generan por el transporte del mismo.
El consumo de alimentos de temporada nos asegura llevar una dieta sana, equilibrada y nutritiva.
En el caso del otoño: sobretodo el consumo de verduras como calabaza, zanahorias, espinacas, pimientos, acelgas, berenjenas, boniatos…etc optar por setas y hongos, y entre las frutas, mandarinas, manzanas, caquis, higos, granadas, uvas…etc.
¡Cuanta variedad en otoño!

 

  • Apúntate a las semillas

Son una fuente de vitaminas y proteínas vegetales que complementan y hacen más nutritivas nuestras principales comidas.
Sobretodo por las semillas negras, tan presente en la alimentación japonesa, desde el super alimento y archiconocida “chía”, o sésamo, amapola, amaranto…puedes optar por las incluidas en la fruta como la Pitahaya rica en proteína y carbohidratos de origen vegetal.
Las semillas nos aportarán la energía para hacer frente al Otoño.

  • Cremas o sopas de verduras

Ya no solo porque  apetece con el frío, según la alimentación Macrobiótica, durante esta época del año, conforme van bajando las temperaturas, para equilibrar las energías “yin y yang” tenemos que nutrirnos con alimentos calientes.
No hay mejor que optar por verduras de raíz como calabaza, boniato o zanahorias.
Ya que no hay mejor forma de tonificar el cuerpo y humedecer las mucosas de garganta y fosas nasales para estar mejor protegidos contra resfriados y gripes

  • Ejercicio

La práctica de de actividad física es necesaria si o sí, porque el ser humano no es un “animal” sedentario.
Ya que no sólo mejoramos nuestra forma física, esto al final favorece el fortalezas huesos, músculos, reforzar el sistema inmunológico, y además ¡mejora el estado anímico!
Práctica aquello que más te guste, caminar, bailar, correr, patinar…etc al final debemos disfrutar con ello.
Si puedes ser al aire libre, mucho mejor, donde poder disfrutar del aire puro, y como no de la producción de vitamina D y los beneficios de los rayos de sol.
Tu mejor aliado para tener una rutina física es la planificación, porque al tener menos horas de luz con el otoño, lo mejor es la organización.

  • Adiós al estrés

Con las prisas y el estrés diario esto nos afecta en el el organismo.
Nuestra mejor recomendación para reducir la ansiedad y el estrés es el combo de: yoga+meditación.

Esperemos que te hayan gustado nuestras propuestas para comenzar el Otoño lo más saludable posible.

¿Que os ha parecido?. ¿soléis llevar a cabo algunos de éstos hábitos?,

Nos leemos muy pronto,

Sed Felices,